Gestión
¿Qué sistema de gestión necesita una tienda de ropa?
Qué necesita un sistema para tienda de ropa: talle por color, curvas de talles, talles muertos, cambios con ticket y venta en local más Tiendanube.
Una remera no es un producto: son seis talles por cuatro colores, y veinticuatro códigos distintos que comparten precio, foto y temporada. En Key podés organizar esas variantes dentro del modelo y consultar el stock de cada combinación sin perder de vista la prenda a la que pertenecen.
Esto es lo que resolvemos.
1. Un modelo, treinta variantes, una sola ficha
Cargás el modelo una vez, elegís su curva de talles —S-M-L-XL, 36 al 46, la que uses— y los colores. El sistema arma la matriz de talle por color y vos marcás qué celdas vas a tener de verdad: sólo esas se convierten en productos, con su código de barras y su stock propio.
El precio se define en el modelo y baja a todas sus variantes. Cuando remarcás por inflación tocás un número, no treinta, que es la diferencia entre remarcar el jueves y remarcar la semana que viene.
2. ¿Qué talle se te está muriendo?
Para decidir qué reponer o liquidar conviene mirar cada variante. El informe de Key de talles muertos lista las combinaciones que tienen stock y no vendieron una sola unidad en el período: el modelo anda bien, pero te quedaron ocho XL colgados.
Y el reverso, que se olvida: los talles que siguen vendiendo y ya bajaron a dos unidades o menos. Esa es la lista de reposición, y es la plata que se pierde sin que se note, porque el talle que falta no genera ninguna venta que puedas contar después.
3. ¿Qué modelo funciona y cuánto tenés parado?
Ranking de modelos por lo que vendieron, rotación, sell-through —qué porcentaje de lo que compraste ya se vendió— y valuación del stock a precio de costo. Con eso la compra de la temporada que viene deja de ser intuición y la liquidación se decide sobre lo que no rotó, no sobre lo que te parece que no rotó.
4. Local y Tiendanube, un solo stock
Vendés en el local y en Tiendanube contra el mismo inventario, y podés ver por canal qué parte de lo que entró ya se vendió. Sirve para algo concreto: el talle que no sale en el local muchas veces sí sale online, y verlo separado te evita liquidar algo que sólo estaba en el perchero equivocado.
5. El cambio de prenda, que es media operación
Al vender se emite el ticket de cambio solo, con su vencimiento. Cuando la clienta vuelve, se valida el ticket y el sistema sabe qué prenda era, cuánto se pagó y si todavía está en fecha.
Dos detalles que definen si el sistema sirve en el mostrador: podés marcar categorías que nunca emiten ticket —ropa interior, mallas, liquidación—, y si la prenda nueva sale menos que la anterior, la diferencia queda como vale a favor en lugar de discutirse en la caja.
6. Etiquetas y mostrador
Las etiquetas de percha y de góndola se configuran por local —qué datos entran, qué tamaño de hoja— y salen por lote. En el mostrador, escaneás el código de la variante y entra el talle y color exacto; la factura sale con CAE desde la misma pantalla.
Nuestra opinión
Al elegir un sistema para tu tienda, probá el punto de venta y revisá también cómo organiza las variantes y los reportes de rotación. Esa información te ayuda a planificar las compras de temporada y detectar los talles que no se están vendiendo.
Antes de pagar, pedí ver con datos tuyos la carga de un modelo con su matriz de talle por color, un cambio de precio que baje a todas las variantes de una, el listado de talles muertos del último mes y un cambio de prenda con ticket vencido. Está todo en sistema para indumentaria, y se prueba 7 días. Es Comercial Pro y no pedimos tarjeta: el día 7 elegís tu plan.