Gestión
¿Qué sistema de gestión necesita un restaurante?
Qué necesita un sistema para restaurante o bar: costo del plato, descuento de insumos, combos, cierre de caja y factura ARCA, y qué cubre Key hoy.
Un restaurante vende platos y compra insumos, y esas dos listas no se parecen en nada. Ahí está el problema que los sistemas genéricos no ven: registran que vendiste una napolitana a $14.000 y no tienen idea de que eso vació 220 gramos de nalga, dos fetas de jamón y una de queso.
Empecemos por lo que no hace, porque es más útil que descubrirlo después.
1. Lo que no vas a encontrar acá
Key no tiene plano de mesas, ni comandas que salgan por la impresora de cocina, ni división de cuenta por comensal. Si tu operación gira alrededor del salón —treinta mesas, mozos con tablet, cuentas que se abren y se cierran— necesitás un software de salón, y este no lo es.
Lo más parecido que hay son varias ventas abiertas a la vez, cada una con su carrito y su cliente: alcanza para el mostrador que maneja tres o cuatro pedidos en paralelo, no para veinte mesas.
Tampoco maneja recetas, costo del plato ni producción para gastronomía: las secciones 2 y 3 explican qué tendría que hacer un sistema en ese punto, para que sepas qué pedir, pero Key hoy no lo hace. Donde sí sirve es en el mostrador: rotisería, casa de comidas, cafetería, take away, food truck, y el salón chico donde se cobra en caja.
2. La receta: cuánto te cuesta el plato
Un sistema pensado para cocina te deja cargar la receta una vez —qué insumos entran y en qué cantidad, qué sale y cuánto— y calcula el costo de lo producido repartiendo el costo de los insumos. Una tanda de 40 empanadas tendría que decirte cuánto costó cada empanada, con el precio real de la carne de esta semana, no el de cuando armaste la carta.
Uno bueno contempla además lo obvio que casi nunca se modela: que de 5 kg de nalga salen 4,6 de milanesa y 400 gramos de recorte. Ese recorte es un producto con su propio costo, no una pérdida. Key hoy no tiene recetas para gastronomía; si esto es lo que más te pesa, es lo primero que tenés que pedirle ver funcionando a cualquier sistema.
3. La producción descuenta el stock de verdad
En un sistema con producción, cuando confirmás una tanda los insumos salen del stock y el resultado entra con su costo calculado. Es lo que hace que a fin de mes el stock de mercadería tenga alguna relación con lo que hay en la heladera. Y si cargaste mal la tanda, la operación se tiene que poder revertir sin arreglos a mano.
Key no hace esto para restaurantes: lo que sí lleva es el stock de lo que revendés tal cual lo comprás —la gaseosa, el agua, el alfajor—, que se descuenta con cada venta.
4. Combos y promos del mediodía
El menú ejecutivo —plato + bebida + postre a precio fijo— se arma como combo y el sistema lo aplica solo cuando el pedido califica. Lo mismo con el 2x1, el porcentaje sobre una categoría o el descuento sobre el total. Se pueden limitar por día de la semana, así la promo del miércoles arranca y termina sin que nadie se acuerde.
Para cobrar rápido en el mostrador están los botones de venta rápida: los diez platos que más salen, a un toque.
5. El turno cierra con arqueo
Caja por turno: el sistema dice cuánto efectivo tendría que haber en el cajón, se cuenta, y el faltante o sobrante queda con el turno y la persona; lo cobrado por otros medios aparece en el detalle del cierre. Los retiros y los pagos al proveedor que entra por la mañana se cargan como movimientos. La factura sale con CAE desde la misma pantalla.
Nuestra opinión
La gastronomía es el rubro donde más fácil es facturar mucho y ganar poco, porque el costo se mueve todas las semanas y la carta no. Un sistema que sólo cobra te va a mostrar un buen mes justo antes de que te des cuenta de que la carne subió 30% y el precio del plato no.
Antes de pagar, definí en qué lado estás: si necesitás salón, buscá software de salón. Si tu problema es el costo del plato y el stock de la cocina, pedí ver una receta cargada y una producción confirmada descontando insumos; Key hoy no maneja recetas ni producción para gastronomía. Lo que sí cubre es el punto de venta, la caja por turno, la factura ARCA, el stock de lo que revendés y las promos. Está en funcionalidades, y se prueba 7 días. Es Comercial Pro y no pedimos tarjeta: el día 7 elegís tu plan.