Stock e Inventario
¿Qué sistema de gestión necesita una librería?
Qué necesita un sistema para librería y papelería: cargar libros por ISBN sin tipear, vender títulos no cargados y buscar por autor o editorial.
Una librería carga más productos nuevos por semana que casi cualquier otro comercio de barrio. Llegan novedades todos los meses, los títulos de fondo rotan despacio y la papelería suma miles de artículos chicos. Si cada libro hay que tipearlo a mano —título, autor, editorial—, la carga siempre va atrasada y el stock del sistema nunca coincide con el de la mesa.
1. Cargar un libro escaneándolo, no tipeándolo
Todo libro trae atrás un código de barras que empieza con 978 o 979: es su ISBN, el identificador internacional del título. Con ese número el sistema ya puede saber de qué libro se trata. En Key escaneás el código en el alta del producto y se completan solos el título, el autor, la editorial y el año de publicación.
La búsqueda consulta primero el catálogo de Key y, si el libro no está, las bases públicas de Google Books y Open Library. El ISBN se puede escribir con o sin guiones, y si ninguna base lo conoce —pasa con ediciones chicas o locales— los datos se cargan a mano igual. Cómo funciona cada conexión está explicado en integraciones.
2. Vender el libro que todavía no cargaste
Pasa todos los días: el cliente trae a la caja un ejemplar que llegó en la última caja y nadie dio de alta. Al escanearlo en la venta, Key busca el ISBN, trae el título a la línea del carrito y sólo te pide el precio. Cuando se cobra, el producto queda creado con sus datos de libro —ISBN, autor, editorial y año—, igual que si lo hubieras cargado desde el inventario.
La búsqueda externa sólo corre para códigos que son ISBN válidos y en comercios con el rubro librería: escanear un cuaderno o una lapicera no dispara ninguna consulta.
3. Buscar como pregunta el cliente
Nadie pide un libro por su código. Piden «el último de tal autora» o «algo de esa editorial». En el inventario podés filtrar por autor, por editorial o por ISBN, sin importar mayúsculas ni tildes: escribir «sabato» encuentra a Sabato. Es la diferencia entre contestar en el mostrador o ir a mirar la mesa.
4. Los datos que distinguen un libro de otro
El mismo título en tapa dura y en rústica son dos productos, con precio y stock propios, y cada edición tiene su ISBN. Por eso la ficha del producto guarda ISBN, autor, editorial, año de publicación, edición y encuadernación. Con esos datos cargados, la búsqueda por autor o editorial funciona y dos ediciones no se confunden en el stock.
5. La papelería, que es la otra mitad del negocio
Cuadernos, repuestos, lapiceras, carpetas: mucho volumen y márgenes finos. Lo que viene con código de fábrica se carga escaneando, porque Key trae un catálogo argentino precargado de más de 175.000 productos. Cada artículo se carga como producto propio, y el kit escolar o el pack que armás vos se puede vender como combo a precio fijo.
6. Stock, reposición y etiquetas
Cada producto tiene su stock mínimo y el sistema te avisa cuando algo queda por debajo. Según el plan, además, el stock se lleva por ubicación —mostrador, depósito u otro local— y hay sugerencias de qué reponer. Las etiquetas de góndola se imprimen por lote, que en papelería es lo que evita el precio viejo pegado en la estantería.
7. Facturación ARCA y venta online
Cada venta se factura con CAE desde el mismo punto de venta, con Factura A, B o C según el cliente. Si además vendés por internet, la integración con Tiendanube sincroniza el catálogo, el stock y los pedidos, así un libro vendido online no se vuelve a vender en el local.
Nuestra opinión
El error más común al pasar una librería a un sistema es intentar cargar todo el fondo antes de empezar a vender. No hace falta. Cargá las novedades a medida que llegan —escaneándolas, es un minuto por caja— y dejá que los títulos de fondo entren solos cuando se venden por primera vez.
Antes de elegir un sistema, pedí escanear diez libros de tu mesa y mirá cuántos se completan solos y cuánto tardás en los que no. Cómo lo resuelve Key en una librería está en sistema para librería, el resto en funcionalidades, y se prueba 7 días. Es Comercial Pro y no pedimos tarjeta: el día 7 elegís tu plan.