Stock e Inventario
¿Qué sistema de gestión necesita una ferretería?
Qué necesita un sistema para ferretería: miles de artículos con búsqueda real, venta por unidad y por metro, stock en mostrador y depósito, etiquetas.
Una ferretería no tiene un problema de ventas: tiene un problema de catálogo. Cinco mil artículos donde el tornillo de 3/16 y el de 1/4 se escriben casi igual, la mitad sin código de barras del fabricante, y un mostrador donde el cliente espera mientras alguien busca.
1. Encontrar el artículo, que es la mitad del trabajo
La búsqueda tiene que resolver por nombre parcial y por código, y el artículo tiene que poder llevar el código de barras que vos le pongas cuando el fabricante no trae ninguno. Podés imprimir las etiquetas por lote, con el formato configurado para tu local, así lo que no venía etiquetado pasa a escanearse como cualquier otra cosa.
Para lo que sí viene con código de fábrica —la pintura, la silicona, la cinta, casi todo lo envasado— hay un catálogo argentino precargado de más de 175.000 productos: lo escaneás y aparece cargado, con nombre. Eso se lleva una parte grande del trabajo de carga inicial, que es donde este rubro se traba.
2. Por unidad, por metro y por kilo
El cable se vende por metro, el alambre por kilo, el tornillo por unidad y la membrana por metro cuadrado. Son cinco unidades —unidad, kilo, litro, metro y metro cuadrado— y el precio se calcula sobre la cantidad real, con decimales, no redondeando a la unidad entera.
3. Mostrador y depósito no son el mismo stock
En una ferretería casi siempre hay dos lugares: lo que está a mano y lo que está en el fondo o en otro local. Si el sistema los suma en un solo número, ese número no sirve para reponer ni para prometerle al cliente que lo tenés. Según el plan, el stock se lleva por ubicación, las transferencias quedan registradas y el sistema sugiere qué reponer.
4. Compras: el mismo artículo, tres proveedores
Según el plan, cargás las compras a cada proveedor: queda pendiente hasta que llega y, cuando la marcás como recibida, suma el stock y actualiza el costo de cada artículo. Como el mismo artículo lo traen varios, podés comparar lo que te cobra cada proveedor — que es exactamente donde se cuela el error que después te deja vendiendo por debajo del costo. Con el costo al día, la edición masiva de precios te deja subir por porcentaje o monto fijo, con vista previa antes de confirmar.
5. Atender a dos mientras buscás en el depósito
Pasa todo el día: uno pide algo que hay que ir a buscar al fondo y mientras tanto entran dos más. Podés tener varias ventas abiertas a la vez, cada una con su carrito, dejar la primera esperando y cobrarle al que ya sabe lo que quiere. Ctrl+T abre otra.
6. La cuenta del albañil
El cliente que viene todos los días y paga los viernes existe en toda ferretería. Va como cuenta corriente con estado de cuenta por cliente y un límite de crédito que el punto de venta controla (uno solo para todo el negocio, no uno por cliente), y la obra que se lleva material a cuenta deja de depender de una hoja pegada atrás del mostrador.
Nuestra opinión
Casi todas las ferreterías que empiezan a usar un sistema fracasan en el mismo punto: la carga inicial del catálogo. Cinco mil artículos no se cargan un domingo, y el que intenta hacerlo de una abandona a mitad de camino con la mitad del stock mal.
La forma que funciona es al revés: empezás por lo que más rota —el 20% de los artículos que son el 80% de los tickets—, vendés con eso, y el resto entra a medida que se compra. Antes de pagar, pedí ver la carga de una compra con veinte artículos nuevos y cuánto tarda. Cómo lo resuelve Key en una ferretería está en sistema para ferretería, el resto en funcionalidades, y se prueba 7 días. Es Comercial Pro y no pedimos tarjeta: el día 7 elegís tu plan.