Punto de Venta
¿Qué sistema de gestión necesita un kiosco?
Qué necesita un sistema para kiosco: velocidad en el mostrador, venta rápida, promos y combos, fiado con límite, cierre de caja y facturación ARCA.
El problema de un kiosco no es la contabilidad: es que vendés cien tickets chicos por día y cada segundo en el mostrador se paga en clientes que se van. Un sistema pensado para una empresa que factura veinte veces al mes, acá, estorba.
Estas son las seis cosas que definen si te va a servir.
1. Cobrar rápido, que es todo el negocio
Escaneás el código y el producto entra. Y si es algo de góndola, lo más probable es que ya esté cargado: Key trae un catálogo argentino precargado de más de 175.000 productos identificados por código de barras, así que dar de alta la mayoría del kiosco es escanear y poner el precio.
Para lo que no tiene código —el alfajor suelto, el café— van los botones de venta rápida: cada uno con su nombre, su color y su precio, los configurás vos y son un solo toque. Ahí está la diferencia entre un sistema que se usa y uno que termina apagado abajo del mostrador.
También vendés fraccionado cuando hace falta: por kilo, por litro o por importe —"dame $1.500 de fiambre"— y el sistema calcula la cantidad.
2. El que se demora pagando no frena la cola
Este es el momento que rompe todos los sistemas de una sola pantalla: el cliente pidió, ya está todo cargado, y se pone a buscar la plata en el bolsillo mientras atrás se juntan cuatro personas.
En Key tenés varias ventas abiertas a la vez, cada una con su propio carrito y su propio cliente. Dejás esa esperando, atendés al que sigue, y volvés cuando aparece el billete. Con teclado es más rápido todavía: Ctrl+T abre otra venta, F4 va al buscador, F2 cierra la venta.
3. Las promos, sin calcularlas de cabeza
Los cinco tipos de promo que existen en el mostrador están cubiertos y se aplican solas cuando el carrito califica:
- 2x1, o "llevá 3 y pagá 2";
- la segunda unidad al 50%;
- un porcentaje sobre productos, categorías o marcas;
- un porcentaje sobre el total de la compra;
- combo a precio fijo (la gaseosa + el paquete de galletitas).
Y se pueden limitar por día de la semana, así el martes de promo empieza y termina solo, sin que nadie se acuerde de activarlo ni de apagarlo.
4. El fiado, que existe aunque no te guste
En un kiosco de barrio la cuenta corriente no es una decisión comercial, es un hecho. El sistema la lleva con estado de cuenta por cliente, lista de deudores y un límite de crédito que el punto de venta controla al fiar (es un tope único para todo el negocio, no uno por cliente), así la respuesta a "¿cuánto debo?" es un número y no una hoja del cuaderno donde no se entiende la letra.
Si tu kiosco es también despensa —fiado de la semana, fiambre y queso por peso, etiquetas en la góndola—, en sistema para almacén está cómo lo resuelve Key.
5. El cierre de caja: ¿cuánto tendría que haber?
La caja se abre por turno y se cierra con arqueo del efectivo: el sistema dice cuánto tendría que haber en el cajón según lo que se vendió, vos contás lo que hay, y el faltante o sobrante queda registrado con el turno y la persona. Lo cobrado con tarjeta o transferencia aparece en el detalle del cierre. Los retiros y los ingresos de plata que no son ventas —pagarle al proveedor de golosinas, sacar para el almuerzo— se anotan como movimientos, que es lo que hace que el arqueo cierre de verdad.
6. Reposición: qué se está por acabar
No hace falta un inventario perfecto para que el stock sirva: alcanza con que te avise qué llegó al mínimo antes de que el cliente lo pida y no esté. El sistema descuenta con cada venta y marca lo que quedó por debajo del stock mínimo que le fijaste, con aviso al celular cuando pasa.
Nuestra opinión
En un kiosco el error caro no es elegir un sistema flojo: es elegir uno pesado. Un ERP con cinco pantallas para cargar una venta se abandona en quince días y volvés al cuaderno habiendo pagado la suscripción.
Antes de pagar, pedí una prueba con la única métrica que importa: cronometrá una venta de tres productos con promo, pagada mitad en efectivo y mitad con tarjeta, hecha por la persona que realmente atiende. Si no baja de diez segundos, no importa lo que prometa el resto. Cómo lo resuelve Key en un kiosco está en sistema para kiosco, el resto en funcionalidades, y podés probarlo 7 días. Es Comercial Pro y no pedimos tarjeta: el día 7 elegís tu plan.